Cel: 316 394 17 65 / contacto@mympharmagroup.com


La Sociedad Europea para los Aspectos Clínicos y Económicos de la Osteoporosis y Osteoartritis (ESCEO) recomienda la glucosamina sulfato (GS) y la condroitina sulfato (CS) como terapia de primera línea en la osteoartritis de rodilla. Al evaluar la evidencia, la formulación de la GS cristalina patentada (pCGS) a una dosis de 1500 mg una vez al día ha demostrado superioridad sobre la GS y el clorhidrato de glucosamina (GH). Se ha demostrado que puede retrasar los cambios estructurales, sugiriendo un potencial beneficio más allá del control de los síntomas cuando se usa tempranamente en el manejo de la osteoartritis (OA) de rodilla. Estudios farmacoeconómicos han demostrado la reducción a largo plazo en la necesidad de usar medicamentos adicionales para controlar el dolor, con una reducción significativa del 50% de los costos asociados a medicamentos, consultas y valoraciones médicas en 12 meses. Adicionalmente, el uso de este medicamento causa la reducción de necesidad de reemplazo articular total.

PUNTOS CLAVE

  • La glucosamina es un constituyente natural de los glucosaminoglicanos en la matriz cartilaginosa y el líquido sinovial. Cuando es administrada exógenamente, ejerce un efecto farmacológico en el cartílago osteoartrítico y en los condrocitos. Sus efectos modificadores de la enfermedad y de control de los síntomas han sido asociados con la regulación negativa de la expresión de varios mediadores de inflamación y degeneración, lo que resulta en una atenuación de la degradación del cartílago con una reducción en la progresión de la enfermedad.
  • In vitro, se ha demostrado que reduce la producción de prostaglandina E2 (PGE2) e inhibe la activación de la vía del factor nuclear kappa B (NFκB), lo que inactiva la cascada de señalización intracelular de citokinas en condrocitos y células sinoviales.
  • En la OA, la glucosamina induce la reversión de los efectos pro-inflamatorios y degenerativos articulares de la  interleukina (IL)-1.
  • La IL-1β es una citokina pro-inflamatoria potente producida en altas cantidades en los tejidos de la articulación con OA. Allí, desencadena la expresión de factores inflamatorios como ciclooxigenasa-2 (COX-2), óxido nítrico inducible (iNOS), IL-6, y factor de necrosis tumoral α (TNF- α). La IL-1β también induce a la célula a producir más IL-1β, al igual que factores de degradación de matriz como las metaloproteinasas (MMPs) y miembros de ADAM-TSs.
  • La GS, a dosis clínicamente relevantes, reduce la COX-2, iNOS, y la expresión de genes de la sintasa-1 de prostaglandina microsomal E (mPGES-1) y, por lo tanto, la síntesis de PGE2 luego de la estimulación de IL-1β. Esto sugiere que la glucosamina puede controlar la cascada desencadenada por el estímulo inflamatorio.
  • Estudios en modelos celulares de condrocitos humanos han demostrado que la pCGS inhibe la expresión de genes de mediadores de la degeneración articular estimulados por IL-1, luego de la dosis prescrita de 1500mg.
  • La pCGS tiene un efecto dependiente de la dosis.
  • La administración oral a largo plazo de GS puede reducir la destrucción del cartílago y la regulación positiva del mRNA de la MMP-3 en modelos in Vitro.
  • Varios estudios han sido realizados para determinar el efecto de la glucosamina en los síntomas de la OA.
    • Un revisión de Cochrane de 25 estudios, aleatorizados, controlados, de todas las formulaciones de glucosamina en 4.963 pacientes con OA, falló en mostrar un beneficio de la glucosamina para el manejo del dolor. Sin embargo, al analizarse solo aquellos con pCGS, se encontró que éste era superior al placebo en el manejo del dolor y funcionalidad.
  • Hay evidencia que la administración a largo plazo de pCGS puede retrasar los cambios estructurales de la articulación, sugiriendo un beneficio más allá del control de los síntomas cuando se usa en el manejo temprano de la OA.
  • La evidencia es limitada para sugerir que se deben utilizar las combinaciones de glucosamina y condroitina.
  • En estudios con seguimiento a largo plazo de pacientes con OA de rodilla, que han participado en los dos estudios de 3 años con pCGS, el tratamiento con pCGS durante por lo menos 12 meses disminuyó significativamente la necesidad de reemplazo total de la articulación.
    • Luego de un promedio de seguimiento a 5 años, se demostró que el uso de pCGS logró una disminución del riesgo de reemplazo total de la articulación en un 57% (RR=0.43, IC 95%: 0,20-0,92).
  • El uso continuo de pCGS también tiene evidencia para la reducción del uso de analgesia de rescate para manejo del dolor.
  • La eficacia superior de pCGS puede ser explicada por la formulación cristalina estabilizada única de GS, dentro de otros factores, y la dosis de una vez al día de 1500mg que causa una mayor concentración de glucosamina en el plasma comparado con otras preparaciones.
    • La dosis de 1500mg causó una concentración plasmática promedio de 9μM de glucosamina en voluntarios sanos.
  • En estudios de análisis de costo-efectividad con el tratamiento de pCGS, se demostró que la pCGS es más costo-efectiva en comparación con acetaminofen y placebo en el tratamiento de la OA de rodilla, en términos de la relación incremental de costo-efectividad (ICER).

 

Descargar en PDF

INGRESO ÁREA MÉDICOS

ÚLTIMAS NOTICIAS:

Facebook